Permítannos ponernos sentimentales un momento, que hoy la ocasión lo amerita. Vicky Van, La Chama, la venezolana que este fin de semana tiene a Thalía sentada en su sofá conversando de la vida, empezó aquí, en popticular, como nuestra reportera estrella.
Nos consta de primera mano lo que la audiencia descubrió después: que esta chama tiene un talento único para lograr que la gente famosa se le olvide que está siendo entrevistada. Eso no se enseña en ninguna escuela de comunicación. Se nace con eso, y ella nació con eso.
Hoy ese talento tiene nombre de programa y respaldo de gigante. El Vicky Van Show, producido por TelevisaUnivision, lleva dos temporadas convertido en el espacio donde los artistas latinos van a hablar de verdad: Kany García, Pablo Albarán, Julieta Venegas, Manuel Turizo, Olga Tañón, Fonseca, Natti Natasha, María Becerra, Elena Rose, Zhamira Zambrano y hasta nuestro Akapellah han pasado por ese sofá a contar lo que no cuentan en las giras de promoción.
El programa vive en todas partes a la vez, que es como se vive ahora: los domingos a mediodía por Univision, completo en YouTube y ViX, en formato podcast para el que va manejando, y regado en clips por las redes durante toda la semana.

El lema lo dice mejor que cualquier análisis
El show opera bajo una frase que nos encanta porque describe exactamente a la Vicky que conocemos: «Gracioso hasta que se vuelve profundo. Relajado hasta que se vuelve real». Así es ella en pantalla y en la vida. Sin preguntas ensayadas, sin respuestas de kit de prensa, con esa mezcla de irreverencia y cariño que hace que un artista pase de la anécdota del primer beso a la confesión que nadie le había sacado, sin darse cuenta de en qué momento cruzó la línea.
Por eso cada episodio termina regado en clips por todas las redes: no porque haya un equipo fabricando viralidad, sino porque con Vicky siempre pasa algo que la gente quiere compartir. Y nos consta que no es la producción: nosotros la vimos hacer eso mismo con un teléfono y cero presupuesto. Lo viral no es la estrategia. Es ella.
Y funciona por una razón que las cifras de audiencia no terminan de explicar: la confianza. Su público la describe como la amiga que te dice la verdad, y los artistas parecen sentir lo mismo, porque a ese sofá llegan a soltarse. En una industria donde cada entrevista viene pasteurizada por tres publicistas, eso vale oro.
Thalía, en dos partes, este domingo
La prueba de hasta dónde llegó todo esto es el invitado de esta semana. Thalía, la superestrella que lleva tres décadas dominando todos los formatos que ha tocado, protagoniza un especial de dos partes que ya se puede ver en YouTube y ViX desde el jueves, y que se estrena por Univision este domingo 2 de agosto a las 12 del mediodía. Cuando una artista de ese tamaño elige un espacio para conversar sin libreto, está diciendo algo del espacio. Y de quien lo conduce.
Así que véanlo, compártanlo y, si pueden, díganle a Vicky que por aquí andamos aplaudiendo. Porque las historias de éxito de la televisión hispana casi siempre se cuentan desde el final, cuando ya son gigantes, y a nosotros nos tocó el privilegio de ver esta desde el principio, cuando era una chama con una sonrisa magnética y más preguntas que miedo. Vicky: qué orgullo tan grande. Y lo mejor es que esto apenas comienza.




















