La casa de «Practical Magic» nunca existió: era un cascarón, la demolieron en días y Sandra Bullock la volvió a levantar

Costó 80.000 dólares, tardó seis meses en construirse y por dentro no tenía nada. Para la secuela, que se estrena este jueves, la levantaron otra vez en los estudios de Harry Potter en Inglaterra, y Bullock paró al equipo de arte porque los azulejos de la cocina no eran los de 1998.

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Sandra Bullock y Nicole Kidman regresan en 'Practical Magic 2' | Foto: Shutterstock
Sandra Bullock y Nicole Kidman regresan en 'Practical Magic 2' | Foto: Shutterstock

Cada octubre pasa lo mismo. La película vuelve a las listas de qué ver en Halloween y alguien, en algún lugar de Estados Unidos, llama a un agente inmobiliario para pedir una victoriana con porche envolvente, invernadero de cristal y vista al mar. «Como la de las brujas Owens». Llevan 28 años pidiendo lo mismo y la respuesta sigue siendo que esa casa no está a la venta. Nunca lo estuvo. Nunca fue una casa.

Este jueves 10 de septiembre se estrena en Estados Unidos «Practical Magic 2», con Sandra Bullock y Nicole Kidman otra vez como Sally y Gillian Owens. Y si uno lee los comentarios de los fans, lo que más quieren ver no son a ellas dos. Quieren ver la casa.

En 1997 la producción alquiló por 80.000 dólares un terreno sobre un acantilado en San Juan Island, en el estado de Washington, y tardó seis meses en construir la mansión desde cero. La diseñaron Robin Standefer y Stephen Alesch, que entonces trabajaban en cine y años después fundarían Roman and Williams, uno de los estudios de diseño más caros de Nueva York. Su único plano era la novela de Alice Hoffman. De ahí sacaron las molduras del siglo XIX, los guiños a los faros de Nueva Inglaterra y ese porche que da la vuelta completa.

Por dentro no había nada. Era una estructura sin aislamiento, montada sobre una plataforma para no tocar el suelo, que era tierra sagrada de una tribu de la zona. La cocina con la estufa Aga que Standefer describió como «casi un altar», el cuarto de las pociones con cientos de frascos, todo eso se construyó en foros de Los Ángeles. El invernadero se armó en California, se desmontó, viajó en camión hasta Washington y se volvió a montar contra el acantilado para las tomas de exterior.

Terminó el rodaje y en cuestión de días la desmontaron. La producción se había comprometido a devolver el terreno tal como lo encontró. El sitio sigue ahí, con la misma vista al agua y nada encima. Los fans que viajan hasta allá, y son bastantes, terminan fotografiando el muelle de Coupeville, en la isla vecina de Whidbey, donde se filmaron las escenas del pueblo con vecinos de verdad como extras.

Conviene recordar que «Practical Magic» fue un fracaso. Costó 75 millones de dólares y recaudó 68 en todo el mundo. La crítica de 1998 no supo qué hacer con una película que era comedia, romance y terror a la vez. El director Griffin Dunne contó años después que una consultora de brujería contratada para asesorar el rodaje pidió tres puntos de la taquilla, amenazó con maldecir la película y Warner terminó pagándole para que se fuera. Dunne, por si acaso, se hizo un exorcismo de cien dólares.

Lo que vino después no lo vio venir nadie. El cable, luego el streaming y luego TikTok convirtieron a las hermanas Owens en un ritual de otoño. Las margaritas de medianoche y la casa se volvieron símbolos. Cuando Bullock y Kidman subieron al escenario de CinemaCon en abril para anunciar que «las brujas están de vuelta», el público reaccionó como si les devolvieran algo suyo.

La secuela se rodó en los estudios de Warner Bros. en Leavesden, a las afueras de Londres, donde se hicieron las ocho películas de Harry Potter. Ahí la casa Owens existió por segunda vez.

Joey King y Maisie Williams, que interpretan a las hijas de Sally, le contaron esta semana a E! News que entrar a ese set fue lo mejor del rodaje y que el nivel de detalle era «una locura», igual a la original. También contaron quién se ocupó de que fuera así. Bullock supervisó «cada decisión» de la reconstrucción y en un momento paró al departamento de arte porque los azulejos de la cocina no eran los de 1998. El modelo estaba descontinuado. Hubo que buscar otro.

Bullock es productora de la película y entiende a quién le está vendiendo la entrada. La gente que va a llenar las salas este fin de semana quiere volver a esa cocina. Un azulejo distinto y se nota.

«Practical Magic 2» está dirigida por Susanne Bier («Bird Box») y adapta «The Book of Magic», la cuarta y última novela de la saga de Hoffman. Vuelven Dianne Wiest y Stockard Channing como las tías. Se suman Joey King, Maisie Williams, Lee Pace y Xolo Maridueña, el de «Blue Beetle» y «Cobra Kai». Es PG-13. Las críticas en Estados Unidos salen esta semana.

Y para quien salga del cine con ganas de comprar una victoriana frente al mar: sigue sin existir. Ahora tampoco en Inglaterra.