El palco de España es la alfombra roja del Mundial: Rosalía, Penélope Cruz y hasta Timothée Chalamet

Hoy España juega la semifinal contra Francia. Y si el patrón se repite, el estadio va a tener más estrellas en la tribuna que en la cancha. La Roja se convirtió, sin proponérselo, en el equipo de los famosos.

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Rosalía y Penélope Cruz | Foto: Cortesía Instagram Penélope Cruz
Rosalía y Penélope Cruz | Foto: Cortesía Instagram Penélope Cruz

Hay una cosa curiosa que viene pasando en este Mundial y que casi nadie ha dicho en voz alta: cada vez que juega España, el palco se llena de gente que uno esperaría ver en los Óscar, no en un estadio de fútbol.

Hoy, La Roja se juega el pase a la final contra Francia. Y la pregunta que muchos nos hacemos no es solo quién va a ganar. Es quién va a estar sentado arriba, mirando.

La noche en que el SoFi Stadium se volvió una premiere

Para entender de qué hablamos, hay que retroceder al partido contra Austria, en el SoFi Stadium de Los Ángeles. España ganó 3-0. Pero la lista de asistentes parecía la de una gala.

Ahí estaba Rosalía, en plena gira Lux Tour, que se robó las cámaras. La fotografiaron nada menos que junto a Gianni Infantino, el presidente de la FIFA. Dio de qué hablar por la forma en que se puso la bufanda de La Roja. Y cuando España selló el pase, hizo lo que haría cualquiera: se puso a bailar. Solo que ella bailaba su propia canción, «Despechá», que sonaba por los altavoces del estadio.

Piénsalo un segundo. Estás en la tribuna, celebrando el triunfo de tu selección, y de fondo suena un tema tuyo. Pocas celebraciones más redondas.

A su lado estaban Penélope Cruz y Javier Bardem, con su hijo, saludando desde el palco. Penélope después subió a Instagram una foto con Rosalía y un grito de guerra: «Vamoooooos España!!!!».

Y entonces apareció Timothée Chalamet

Aquí es donde la cosa se pone divertida.

Entre el público también estaba Timothée Chalamet. El actor estadounidense, que no tiene ninguna relación obvia con la selección española, apareció igual. Porque, aparentemente, este Mundial es el lugar donde hay que estar.

Y no fue el único de Hollywood: por ahí andaba también el director Ridley Scott.

Se sumaron Stella del Carmen, la hija de Antonio Banderas, con la camiseta española puesta (su papá celebraba desde Málaga y lo compartía en redes), y el ganador de Supervivientes, Borja González, que viajó hasta Los Ángeles solo para no perdérselo.

Del mundo del fútbol dijeron presente las leyendas: David Villa, Carles Puyol, Fernando Hierro, Míchel Salgado. Y la futbolista Alexia Putellas, que terminó posando junto a Rosalía y Penélope. Esa foto sola vale toda la nota.

Lo que revela el palco

Y aquí está lo que me parece más interesante de todo esto.

Cada selección de este Mundial ha tenido su banda sonora y su fanaticada célebre. México llevó a Belinda, a Ángela Aguilar, a Nodal. Inglaterra tuvo el pique de Liam Gallagher. Estados Unidos convirtió una canción de John Denver en su himno.

Pero España hizo otra cosa. España mandó a su artillería cultural completa.

La cantante más grande que tiene el país ahora mismo. La pareja de actores más premiada de su historia. La hija de Banderas. Y de yapa, medio Hollywood.

No es solo apoyo. Es una demostración de poder blando. Mientras la selección peleaba en la cancha, la cultura española se paseaba por las gradas, con bufanda y todo, recordándole al mundo que ese país no solo exporta futbolistas.

Y esta noche, ¿quién aparece?

Hoy toca semifinal contra Francia. Es el partido más grande que juega España en este torneo, y el que más se acerca a la gloria.

Si el patrón se mantiene, las cámaras van a hacer lo de siempre: buscar el palco antes que la cancha. Y ahí es donde empieza el otro juego, el nuestro: ver quién aparece.

¿Volverá Rosalía a bailar su propia canción en la tribuna? ¿Aparecerán otra vez Penélope y Bardem? ¿Se sumará algún nombre nuevo?

Lo sabremos en un rato. Porque, seamos honestos: el fútbol lo deciden once contra once. Pero la conversación del día siguiente, esa la deciden los que están mirando desde arriba.