Hay una regla no escrita en El Señor de los Cielos, y se cumple con una precisión escalofriante: enamorarse de Aurelio Casillas es una sentencia. No importa si eres su esposa, su amante, una agente que lo persigue o una política que no sabe quién es. Si te enamoras de él, algo se rompe. A veces eres tú.
Ahora que la serie encara su temporada final, vale la pena repasar esa lista. Y no por morbo, sino porque ahí está escondida la clave de cómo va a terminar todo.
Ximena Letrán: el amor que él mismo destruyó
Interpretada por Ximena Herrera, Ximena Letrán fue el primer gran amor de Aurelio y la madre de sus hijos mayores, entre ellos Rutila. Fue, durante las primeras temporadas, el ancla de su vida familiar, la mujer que representaba la vida normal que el capo nunca iba a poder tener.
Y él la destrozó. No solo con las infidelidades, que fueron incontables, sino con algo mucho peor: arrastró a su hijo Heriberto al mundo del narcotráfico, y el muchacho terminó asesinado. A eso se sumó la muerte del padre de ella. Ximena intentó rehacer su vida lejos de él, y ahí llegó el remate: los celos de Aurelio terminaron con esa historia también. Terminó pagando, incluso ante la ley, el precio de haberlo amado.
Mónica Robles: la que más aguantó, y la que peor la pasó
Si hay un nombre grabado a fuego en la memoria de los fanáticos, es este. Fernanda Castillo construyó con Mónica Robles al personaje femenino más grande de la serie, y probablemente al amor más importante de la vida de Aurelio, aunque él nunca fuera capaz de admitirlo del todo.
Lo suyo fue una montaña rusa de pasión, traición y lealtad, con un detalle que lo hacía imposible: ella venía de una familia rival, los Robles, y entre las dos familias corría sangre. Aun así, lo amó. Le dio un hijo. Mató por él. Y aun así, nunca fue plenamente correspondida. Mónica es el retrato más doloroso de la serie: la mujer que lo entregó todo por un hombre que jamás le entregó lo mismo de vuelta.
Leonor Ballesteros: la ley que se rindió
Carmen Villalobos dio vida a Leonor Ballesteros, la agente que tenía una sola misión en la vida: atrapar a Aurelio Casillas. Durante varias temporadas armaron uno de los mejores juegos del gato y el ratón de la televisión hispana.
El problema es que el gato también se enamoró. Leonor terminó seducida por el hombre al que perseguía, en una relación imposible, hecha de atracción y de culpa, donde ninguno de los dos podía ganar sin destruir al otro. Es, quizás, la relación que mejor resume el poder magnético del personaje: ni la persona que juró encerrarlo pudo resistirse.
Victoria: la que se enamoró de un hombre que no existía
Marlene Favela interpretó a Victoria, una figura de la política mexicana que se enamoró de Aurelio sin tener idea de quién era en realidad. Él se le presentó con otro nombre, con otra vida, con otra historia.
Cuando ella descubrió la verdad, ya era tarde. Su relación es uno de los mejores ejemplos de la doble vida del capo, y de un detalle que se repite: muchas de las mujeres que se cruzaron con él no se enamoraron de Aurelio Casillas, sino de un personaje que Aurelio inventaba para conquistarlas.
Las otras: Matilde, Irina y las que pasaron
La lista sigue, y es larga. Sara Corrales interpretó a Matilde, la esposa de su propio hermano, con quien Aurelio tuvo un romance prohibido que terminó como terminan estas cosas en esta serie: mal. Sophie Gómez dio vida a Irina, una mujer de mundo que cayó rendida ante el capo y a la que Mónica Robles, devorada por los celos, terminó eliminando. Y hubo más: viejos amores de juventud que reaparecieron años después, mujeres de paso, romances que duraban lo que dura una temporada.
El patrón, a estas alturas, es imposible de ignorar. Casi todas terminaron muertas, presas, traicionadas o rotas.
Lo que esta lista nos dice del final
Y aquí está lo que de verdad importa, más allá de la nostalgia. Si uno mira la vida amorosa de Aurelio Casillas con frialdad, encuentra el mismo mecanismo repitiéndose una y otra vez: el hombre destruye, sistemáticamente, a todo el que se le acerca demasiado. No por pura maldad, o no solo por eso, sino porque es incapaz de amar sin someter, sin mentir, sin poner primero su imperio.
Ahora, mira lo que Telemundo adelantó sobre esta temporada final: que Aurelio terminará cruzando la línea definitiva al traicionar a los suyos, y que esa traición desatará el colapso de su imperio.
¿Te suena? Es exactamente lo que le hizo a Ximena. Es lo que le hizo a Mónica. Es lo que les hizo a todas. La única diferencia es que esta vez, por fin, la cuenta le va a llegar.
Aurelio Casillas nunca cayó por la DEA, ni por un cártel rival, ni por una bala bien puesta. Sobrevivió a todo eso durante diez temporadas. Lo que lo va a matar es lo mismo que lleva una década destruyendo a cada mujer que cometió el error de quererlo: él mismo.





















