Seis shows en doce días: Shakira está a punto de adueñarse de Nueva York (y uno de ellos es la final del Mundial)

Empieza mañana en Newark y termina el 25 de julio en Atlantic City. En el medio, la final de la Copa del Mundo. A los 49 años, la colombiana está viviendo el mejor momento de su carrera, y la explicación está en el nombre de su gira.

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Shakira x Spotify | cortesía RockOrange
Shakira x Spotify | cortesía RockOrange

Hagamos el cálculo, porque cuesta creerlo. Mañana martes, Shakira se sube al escenario del Prudential Center, en Newark. El domingo 19 canta en el medio tiempo de la final de la Copa del Mundo, en el MetLife Stadium, a veinte minutos de ahí. El lunes 20 y el martes 21 se presenta en el Barclays Center de Brooklyn. El jueves 23 toca en Belmont Park. Y el sábado 25 cierra su gira por Estados Unidos en Atlantic City.

Seis presentaciones en el área de Nueva York en doce días. Y en el medio, el partido más visto del planeta. No es una gira: es una ocupación.

La agenda completa

Para que la tengas a mano, así queda el itinerario neoyorquino de la colombiana:

  • 14 de julio: Prudential Center, Newark, Nueva Jersey.
  • 19 de julio: show de medio tiempo de la final del Mundial, MetLife Stadium.
  • 20 de julio: Barclays Center, Brooklyn.
  • 21 de julio: Barclays Center, Brooklyn.
  • 23 de julio: UBS Arena, Belmont Park.
  • 25 de julio: Boardwalk Hall, Atlantic City, cierre de su gira estadounidense.

Nadie ha cantado en más Mundiales

Vale la pena detenerse en lo del 19 de julio, porque es un hito. Será el primer show de medio tiempo en la historia de una final de la Copa del Mundo, y Shakira estará ahí junto a Madonna, BTS, Justin Bieber y Burna Boy, bajo la curaduría de Chris Martin.

Pero para ella no es una novedad, es una costumbre. «Dai Dai», el tema que grabó con Burna Boy, es su tercera canción oficial de un Mundial, después de «Waka Waka» en 2010 y «La La La» en 2014. Ningún otro artista tiene ese historial. Súmale que en 2020 encabezó el medio tiempo del Super Bowl junto a Jennifer Lopez, y el cuadro queda claro: cuando el mundo entero se sienta a mirar lo mismo al mismo tiempo, hay una probabilidad altísima de que Shakira esté cantando.

El detalle que lo explica todo: el nombre de la gira

Y aquí está lo que hace que toda esta historia sea más interesante que una simple lista de fechas.

La gira se llama «Las Mujeres Ya No Lloran». Ese título salió de un álbum que Shakira escribió después de la ruptura más pública y más humillante que se le puede pedir a una mujer famosa. En 2022, su separación de Gerard Piqué se convirtió en material de burla global. Muchos daban por hecho que ese era el final del capítulo, que le tocaba el papel de la mujer despechada.

Ella hizo otra cosa. Convirtió el dolor en un disco, el disco en una gira y la gira en el tour más exitoso de la historia para un artista latino, con más de 421 millones de dólares recaudados y 3,3 millones de boletos vendidos, según los registros que le valieron un Guinness. Reunió a unas dos millones de personas en la playa de Copacabana, en Río. Llenó el Zócalo de Ciudad de México con unas 400.000, la mayor convocatoria en la historia de esa plaza. Y este año está nominada al Salón de la Fama del Rock & Roll.

En España, además, van a construir un recinto que lleva su nombre para su residencia de once fechas: el Estadio Shakira. Léelo otra vez. Un estadio. Con su nombre.

Cuarenta y nueve años, y ni una señal de frenar

Nada de esto es lo que se supone que debe pasar. La industria de la música tiene un guion escrito para las mujeres que pasan de los cuarenta, y ese guion casi nunca incluye la palabra «cumbre». Se supone que a esa edad uno hace giras de nostalgia, toca los éxitos viejos, se retira con dignidad.

Shakira tiene 49 años y está teniendo, sin discusión, el mejor año de su carrera. Va a cerrar 2026 cantando frente a las Pirámides de Guiza, en Egipto, después de pasar por Doha y Abu Dabi. Y antes de eso, va a estar en el escenario más grande del año, en el medio tiempo de una final del Mundial, frente a miles de millones de personas.

Al final, hay una ironía deliciosa en todo esto. La ruptura que se suponía que la iba a hundir terminó siendo el combustible de la etapa más grande de su vida. El título del disco no era una consigna vacía ni un eslogan de camiseta: era, literalmente, el plan de trabajo. Y estos doce días en Nueva York son la prueba. Seis escenarios, una final del Mundial y una mujer de Barranquilla en el centro de todo, cantando.

No, las mujeres ya no lloran. Al parecer, llenan estadios.