Shakira hizo historia en el Mundial 2026: lo que pasó en el Azteca y por qué su récord es imposible de igualar

La colombiana cantó "Dai Dai" junto a Burna Boy ante 87 mil personas en el Estadio Ciudad de México. Es su cuarta aparición mundialista en 20 años. Nadie en la música pop global se le acerca.

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Shakira | Foto: Sony Music Latin
Shakira | Foto: Sony Music Latin

El jueves 11 de junio de 2026, aproximadamente a la 1:30 PM hora del Centro de México, Shakira subió al escenario montado al centro del Estadio Ciudad de México (conocido por décadas como Estadio Azteca, hoy renombrado Estadio Banorte) vestida con un body amarillo, una minifalda blanca, gafas oscuras y el cabello suelto al viento.

La acompañaban decenas de bailarinas con uniformes amarillos y blancos, y al fondo se levantaba una réplica gigante del trofeo de la Copa del Mundo. Cuando arrancó los primeros acordes de «Dai Dai», junto al cantante nigeriano Burna Boy, el estadio entero se puso de pie. Eran 87 mil personas en las gradas. Y, según los reportes de FIFA, varios cientos de millones más viéndolo en directo a través de transmisiones globales.

Para los que llevan años siguiendo el cruce entre música pop y deporte, lo que pasó el jueves fue la confirmación de algo que dejé pendiente de contar en este espacio. Shakira, a sus 49 años, se convirtió oficialmente en la primera artista en la historia en participar en cuatro Copas del Mundo de la FIFA.

Cuatro mundiales. Veinte años de relación con el torneo. Ningún cantante latino, ni latina, ni estadounidense, ni europeo, ni africano, ha construido un vínculo de esta magnitud con el evento deportivo más visto del planeta. Y, viendo cómo está la industria musical en 2026, es prácticamente imposible que alguien lo iguale en lo que queda de siglo.

Esto es lo que pasó el jueves en el Azteca, y por qué la barranquillera escribió uno de esos capítulos que probablemente queden grabados como definitorios de su carrera.

La cronología de Shakira en los mundiales: 20 años, cuatro torneos

Vale la pena hacer el repaso completo, porque la mayoría de la cobertura se está saltando los matices. La relación entre Shakira y la FIFA empezó de manera casi accidental hace exactamente dos décadas.

Alemania 2006. La cantante apareció en la ceremonia de clausura del Mundial alemán, interpretando una versión adaptada de «Hips Don’t Lie» junto al rapero Wyclef Jean. No era el himno oficial del torneo. Fue una participación de cierre, pensada como entretenimiento previo a la final que Italia le ganó a Francia (sí, el del cabezazo de Zidane a Materazzi). Pero la presencia de Shakira en ese escenario, ante el público global del evento, sembró la primera semilla. La FIFA tomó nota.

Sudáfrica 2010. Cuatro años después, la organización ya no la quería para la clausura. La quería para todo. Le encargó el himno oficial del primer Mundial celebrado en territorio africano. El resultado fue «Waka Waka (This Time for Africa)», grabado junto al grupo sudafricano Freshlyground y construido sobre un canto tradicional camerunés llamado Zangalewa. La canción se presentó tanto en la inauguración como en la clausura del torneo. El sencillo terminó vendiendo más de 15 millones de copias en formato digital, convirtiéndose en uno de los temas más exitosos de la era streaming, y el videoclip oficial acumula hoy más de 4 mil millones de reproducciones en YouTube. Es probablemente la canción mundialista más exitosa de la historia.

Brasil 2014. La cantante regresó por tercera vez con «La La La (Brazil 2014)», una canción cargada de ritmos brasileños y latinos. Con esa aparición, Shakira se convirtió en la primera artista en participar en tres Copas del Mundo consecutivas, un récord inédito para entonces. La canción no alcanzó el éxito masivo de «Waka Waka», pero consolidó el vínculo simbólico entre la artista y el torneo.

Norteamérica 2026. Y entonces llega el cuarto capítulo, el del jueves pasado. «Dai Dai», junto a Burna Boy, es ahora la canción oficial del Mundial más grande de la historia: 48 selecciones, 104 partidos, tres países anfitriones (México, Estados Unidos y Canadá), 39 días de competencia. Y Shakira está en el centro de la escenografía musical. Por cuarta vez en 20 años.

Lo que pasó en el Azteca durante el show del jueves

La ceremonia inaugural del Mundial 2026 en México empezó aproximadamente 90 minutos antes del partido entre México y Sudáfrica, alrededor de la 1 PM hora del Centro de México. La FIFA confirmó previamente la lista oficial de artistas. Y todos cumplieron.

Lila Downs abrió el show, rodeada de danzantes aztecas, honrando las raíces prehispánicas del país anfitrión. La cantante de raíces mixtecas y zapotecas dio la bienvenida al público con un mensaje de unión.

Maná subió al escenario directamente desde el césped e interpretó su clásico «Oye mi amor». Miles de voces corearon: «Oye mi amor, no me digas que no». Para muchos espectadores mexicanos en el estadio, ese fue uno de los momentos más emotivos del show.

Danny Ocean, el cantante venezolano radicado en Estados Unidos, interpretó «Partidazo».

J Balvin llegó al estadio con su clásico «Qué calor» y, más tarde, regresó al escenario junto a su compatriota Ryan Castro para interpretar «Una a la vez», tema de su álbum conjunto «Omerta».

Los Ángeles Azules y Belinda interpretaron juntos «Por ella», la colaboración que grabaron específicamente para el álbum oficial del Mundial 2026.

Tyla, la cantante sudafricana de afrobeats, cantó el Himno Nacional de Sudáfrica en honor a la selección visitante.

Alejandro Fernández, el «Potrillo», cantó el Himno Nacional Mexicano en el campo, en un momento que combinó solemnidad institucional con tradición ranchera.

Y entonces, casi al final de la ceremonia, llegó el momento Shakira. La escenografía cambió. Las luces se concentraron en el centro del campo. Apareció primero Burna Boy, vestido completamente de negro. Después salió ella, en su look amarillo-blanco firmado por su estilista habitual Nicolás Bru. Y arrancaron «Dai Dai». El estadio enloqueció. Para muchos asistentes, fue la confirmación de que el Mundial 2026 ya había empezado oficialmente, incluso antes del primer silbatazo.

Después de la canción, la ceremonia bajó el telón con una explosión de fuegos artificiales en el techo del recinto. Veinte minutos exactos de show. Corto pero efectivo, según los críticos.

El detalle Estadio Azteca que vale la pena anotar

Hay un dato que conviene subrayar. El Estadio Azteca, renombrado oficialmente como Estadio Ciudad de México y comercialmente conocido como Estadio Banorte, se convirtió este jueves en el único recinto deportivo del planeta en albergar tres ceremonias inaugurales de Copa del Mundo en su historia. Ya lo había hecho en 1970 (donde Brasil ganó la copa con Pelé y Carlos Alberto) y en 1986 (donde Argentina la ganó con Maradona, en el Mundial de la «mano de Dios» y del gol del siglo). Y ahora se suma 2026.

Tres mundiales. Tres aperturas. Una sola sede. Ningún otro estadio se le acerca. Y, dadas las nuevas regulaciones de la FIFA sobre rotación de sedes, es probable que ningún otro estadio le robe el récord en el siglo XXI. Para los mexicanos, ese dato es motivo de orgullo nacional. Y para Shakira, fue la oportunidad de cantar en el mismo escenario donde Pelé levantó la copa en 1970, donde Maradona corrió aquellos 60 metros contra Inglaterra en 1986, y donde ahora se inicia la primera Copa del Mundo de tres países anfitriones.

Por qué el récord de Shakira es prácticamente irrepetible

Aquí viene la lectura más interesante. ¿Quién podría igualar las cuatro participaciones de Shakira en mundiales en lo que queda de siglo?

Hagamos el ejercicio. La cantante tiene actualmente 49 años. Para llegar a una quinta aparición en el Mundial 2030, debería tener 53 años en aquel momento. Tiene la trayectoria y la salud para hacerlo. Pero, incluso si no lo hace, el récord de cuatro mundiales ya está consolidado. Para que otra figura pop iguale esa marca, necesitaría aparecer en cuatro mundiales consecutivos o en cuatro distintos. Eso significa, en términos prácticos, sostener una carrera musical relevante durante al menos 16 años.

¿Quién, en 2026, tiene esa trayectoria proyectable? Taylor Swift podría hacerlo, si la FIFA decide elegirla. Pero su perfil musical está más orientado a Estados Unidos y a un público diferente. Bad Bunny podría hacerlo también, pero arrancaría tarde (apenas tiene 32 años y ningún Mundial todavía). Karol G sería otra candidata, pero también sin recorrido mundialista todavía. Rihanna, Beyoncé o Adele podrían, pero ninguna ha aceptado nunca involucrarse con el torneo.

La realidad es que Shakira llegó a un récord casi accidentalmente, capítulo a capítulo, durante dos décadas. Y, a diferencia de lo que pasa en deportes individuales (donde los récords se siguen rompiendo casi cada año), los récords de marketing global como este son mucho más difíciles de igualar. Requieren la combinación exacta de talento musical sostenido, internacionalización temprana, alianzas corporativas con la FIFA, y una relevancia cultural que se mantiene durante generaciones.

El look de Shakira y el detalle Nicolás Bru

Vale la pena anotar algo sobre el vestuario, porque también está siendo conversación en redes. El look de Shakira en el Azteca (body amarillo, minifalda blanca, gafas oscuras) fue diseñado por su estilista habitual Nicolás Bru, responsable de la mayoría de sus looks en giras, alfombras rojas y grandes eventos. La paleta de colores, según los reportes de Vogue España y Hola, es la misma que la cantante había lucido días antes en el Estadio Maracaná durante el teaser de «Dai Dai», lo cual confirma que esos colores son la línea estética oficial de la campaña Mundial 2026 de Shakira. Probablemente los veamos repetidos en los próximos meses, en cada presentación pública vinculada a la FIFA.

El detalle no es menor para los expertos en moda. Crear una identidad visual asociada a una marca global (en este caso, el Mundial) es de las jugadas más sofisticadas que un artista puede hacer. Y Shakira la ejecutó al pie de la letra.

El significado más grande: la consolidación de una era

Hay algo que conviene anotar al cierre. Lo que pasó el jueves en el Azteca no es solo una actuación pop más en un evento deportivo. Es la confirmación oficial de que la música latina, durante las últimas dos décadas, no solo es parte del entretenimiento global. Es protagonista. Y Shakira es probablemente el símbolo más claro de esa transición.

Cuando la cantante apareció en Alemania 2006, la música latina ocupaba un nicho específico dentro del pop global. Hoy, en 2026, la música latina es el pop global. Bad Bunny, Karol G, Rosalía, Peso Pluma, Maluma, Anuel AA, Rauw Alejandro, Quevedo. La conversación musical mundial pasa cada vez más por nombres en español. Y la FIFA, con esta cuarta elección, está validando ese cambio cultural de manera oficial.

Para Shakira personalmente, esta cuarta aparición tiene además un peso emocional adicional. Llega en uno de los momentos más visibles de su carrera reciente, justo después de la separación pública con Gerard Piqué (el exfutbolista español que jugó en Sudáfrica 2010), después del éxito masivo de su gira «Las Mujeres Ya No Lloran World Tour», y después de un período de reinvención artística que la prensa internacional viene celebrando hace varios años.

Quedan exactamente cinco semanas para que termine el Mundial 2026, con la final programada para el 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. La FIFA confirmó que en ese evento de cierre, Shakira regresará al escenario para una actuación final junto a Madonna y BTS, en lo que se anuncia como uno de los espectáculos musicales más esperados del año.

Es decir, para la barranquillera, el jueves no fue el final del capítulo. Fue apenas el primer acto. El segundo viene en julio. Y, conociendo a Shakira, probablemente venga con otro look memorable, otra canción y otro récord que sumar a la lista.

A los 49 años, con cuatro mundiales en el currículum, Shakira ya no compite con nadie. Compite consigo misma. Y, viendo lo que pasó el jueves en el Azteca, eso parece estar funcionando bastante bien.