Si 2025 fue el año de los compromisos, 2026 llegó para cumplir la promesa. Varias de las parejas más seguidas del planeta, del cine, la música y el deporte, dijeron o están por decir el tan esperado «sí, quiero». Pero al repasar la lista aparece un patrón curioso: incluso las estrellas más grandes están optando por bodas privadas, lejos de las cámaras. Aquí va el recuento del año, entre las que ya pasaron y las que todavía faltan.
Las que ya se casaron
La boda del año, hasta ahora, fue la de Taylor Swift y Travis Kelce. La cantante y el jugador de la NFL se casaron a comienzos de julio en el Madison Square Garden de Nueva York, frente a unos mil invitados, con Adam Sandler como oficiante y un blindaje de secreto tan estricto que el mundo no vio ni una foto en tiempo real. Fue el broche de una relación que empezó en 2023, cuando Kelce contó que había intentado darle su número en un concierto de la gira Eras Tour.
La otra gran sorpresa fue la de Zendaya y Tom Holland. La pareja, que se conoció en el rodaje de «Spider-Man» y siempre llevó su romance con discreción, se habría casado ya en 2026. La noticia no la dieron ellos, sino el estilista de la actriz, que la soltó, medio en broma, durante una premiación. Fieles a su estilo, prefirieron el silencio antes que el comunicado oficial.
También dijo «sí, quiero» Dua Lipa. La cantante británica y el actor Callum Turner se casaron a finales de mayo en una discreta ceremonia civil en Londres, en el histórico Old Marylebone Town Hall, con la novia vestida de Schiaparelli, en un guiño a Bianca Jagger. Semanas después, la pareja celebró la fiesta a lo grande: una boda de tres días en Palermo, Sicilia, con invitados como Donatella Versace y Charli XCX, y hasta Elton John al piano. Un enlace en dos actos, uno íntimo y otro de ensueño.
Las que todavía faltan
La lista de bodas pendientes es larga y de mucho peso. La más esperada es la de Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo. Después de casi una década juntos y una familia formada, la pareja anunció su compromiso en 2025, y todo apunta a que se casarán este 2026, una vez que termine el Mundial de fútbol que el propio Cristiano está disputando. Se anticipa un evento colosal, con lujo, moda y una lista de invitados de primer nivel.
La música también tiene lo suyo. Miley Cyrus se prepara para casarse con el músico Maxx Morando, con quien se comprometió de la manera más Miley: en una alfombra roja y con un anillo audaz. Se espera una boda creativa y poco tradicional, muy a su estilo. Su exesposo, Liam Hemsworth, también pasará por el altar este año con la modelo Gabriella Brooks, aunque en su caso todo apunta a una celebración íntima y familiar.
Siguen sumándose nombres. Lady Gaga y el empresario Michael Polansky, juntos desde hace años, tampoco descartan dar el paso este año en una ceremonia pequeña y significativa. Y en un tono más cercano, la actriz Camila Mendes y el creador Rudy Mancuso preparan también su enlace.
El hilo en común: la discreción es el nuevo lujo
Al mirar el panorama completo, salta a la vista algo más interesante que la lista de nombres. En un año en el que se casan las figuras más mediáticas del mundo, la tendencia no es el espectáculo, sino el secreto. Taylor Swift blindó su boda con acuerdos de confidencialidad y prohibición de teléfonos. Zendaya y Tom Holland ni siquiera confirmaron la suya. Miley, Gaga y Liam apuntan todos a celebraciones íntimas.
La lectura es clara: en una época en la que todo termina en una pantalla en segundos, la privacidad se volvió el verdadero lujo, más difícil de conseguir que cualquier vestido de diseñador. Los famosos ya no compiten por quién tiene la boda más grande, sino por quién logra que el mundo se entere lo menos posible.
Un año para seguir de cerca
Con medio calendario aún por delante, 2026 promete seguir dando de qué hablar. Cada una de estas bodas será, además de una historia de amor, un pequeño acontecimiento cultural que marcará tendencias de moda y encenderá las redes por unos días. Iremos actualizando este recuento a medida que las parejas vayan pasando por el altar. Porque, en el fondo, aunque intenten mantenerlo en secreto, siempre nos vamos a enterar. Aunque sea un poquito.





















