Las 10 mejores canciones de Juan Luis Guerra (y por qué todos nos las sabemos)

Un ranking que va a molestar a más de uno, porque con el maestro dominicano no hay canción mala. Aquí, sus diez joyas y la historia detrás de cada una.

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Juan Luis Guerra | Shutterstock
Juan Luis Guerra | Shutterstock

La realidad es que todos somos fanáticos de Juan Luis Guerra. Su música se cuela en cada boda, en cada cumpleaños, en cada fiesta familiar y, sobre todo, en cada corazón roto que necesita bailar para sanar. Uno puede decir que no le gusta la bachata o el merengue, pero que suene «Burbujas de amor» en una reunión y ahí está, cantando con los ojos cerrados como si nadie lo viera. Es inevitable.

Antes del ranking, un poco de contexto, porque este señor no llegó por casualidad. Juan Luis Guerra nació en Santo Domingo en 1957, estudió composición de jazz en el prestigioso Berklee College of Music en Boston, y regresó a su país a hacer algo que sonaba a locura: mezclar el merengue y la bachata de toda la vida con el jazz, el pop y una poesía que nadie usaba en esos géneros.

A esa fusión la llamó «música latina del mundo». Con su banda 4.40, terminó llevando la bachata, que hasta entonces era un género de nicho, a los escenarios más grandes del planeta. En el camino se ganó más de 30 premios Latin Grammy y varios Grammy estadounidenses. Poca cosa.

Elegir sus diez mejores canciones es casi un delito, pero alguien tiene que hacerlo. Aquí va la lista, de menor a mayor, y ya sabemos que los comentarios van a arder.

10. Bachata en Fukuoka (2010)

Empezamos con la prueba de que Guerra nunca dejó de jugar. En plena madurez, se le ocurrió meter palabras en japonés en una bachata inspirada en un concierto suyo en Japón. El resultado fue una canción alegre, pegajosa y encantadora que le valió otro Latin Grammy.

9. El costo de la vida (1992)

El primer sencillo del álbum «Areíto» es Guerra en modo cronista social. Con un ritmo prestado de la música africana, la canción se queja, con ironía y sabor, de que todo sube menos el sueldo. Han pasado más de 30 años y la letra sigue igual de vigente, lo cual es a la vez impresionante y un poco deprimente. Se baila y se piensa al mismo tiempo.

8. Las Avispas (2004)

Aquí Guerra sorprendió a todos. Tras una etapa personal difícil, se acercó a la fe y sacó «Para Ti», un álbum de merengue cristiano. «Las Avispas», basada en un salmo, convirtió un mensaje religioso en una fiesta contagiosa que hasta hoy pone a saltar a creyentes y no creyentes por igual. Ganó un Latin Grammy y demostró que la alabanza también se puede bailar.

7. Frío, frío (principios de los 90)

Una bachata perfecta para el desamor, de esas que uno canta mirando por la ventana. Su historia tiene un segundo capítulo hermoso: en 2013, Guerra la interpretó a dúo con Romeo Santos en un concierto acústico, y la canción revivió para toda una nueva generación. El maestro y su discípulo, en la misma tarima. No se puede pedir más.

6. A pedir su mano (1990)

Si esta canción no ha sonado en una fiesta a la que fuiste, no fuiste a una fiesta de verdad. Es puro merengue de celebración, imposible de escuchar sentado. Guerra tomó un ritmo festivo y lo convirtió en un himno de reunión familiar. La reconoces desde el primer segundo y ya se te movió el pie. Punto.

5. Visa para un sueño (1989)

Aquí está el Guerra que duele. Detrás de un merengue elegante, la canción cuenta el drama de miles de personas haciendo cola de madrugada frente a una embajada para conseguir una visa a Estados Unidos. Es una de las letras más humanas y valientes de la música latina, y hoy, con el tema de la migración más vivo que nunca, pega todavía más fuerte que en su momento.

4. Bachata Rosa (1990)

La canción que le da nombre al álbum más importante de su carrera, el que se llevó su primer Grammy y abrió las puertas de la bachata al mundo entero. Es romanticismo puro, de ese que ya casi no se escribe. Con este disco, Guerra dejó de ser una estrella dominicana para convertirse en leyenda latinoamericana. Todo lo demás vino de aquí.

3. La Bilirrubina (1990)

El truco genial de esta canción es que habla de estar enfermo de amor, pero literalmente, como si fuera un diagnóstico médico. Guerra convierte el mal de amores en un cuadro clínico, con hospital incluido, y lo envuelve en un merengue tan bueno que uno baila sin pensar en lo raro que es celebrar una enfermedad. Es ingenio, humor y ritmo en tres minutos. Una obra maestra disfrazada de fiesta.

2. Burbujas de amor (1990)

La bachata más romántica jamás escrita, y no se aceptan reclamos. Guerra construyó toda una declaración de amor alrededor de una imagen tierna y juguetona, la de querer ser un pez para meterse en la pecera de la persona amada. Es elegante, simple y poética. Si alguna vez te enamoraste, esta canción te describe.

1. Ojalá que llueva café (1989)

Y en la cima, la canción que lo cambió todo. «Ojalá que llueva café» es un merengue que sueña con un campo donde no falte la comida, un homenaje a la gente humilde del Caribe y Latinoamérica. Es alegre y profunda al mismo tiempo, un deseo hecho música que se convirtió en un segundo himno para República Dominicana. Más que una canción, es una postal del alma de un pueblo. Por eso está en el primer lugar, y creo que en esto sí vamos a estar de acuerdo.

Antes de que corras a los comentarios a reclamar, sí, faltaron muchas. «La llave de mi corazón», «Estrellitas y duendes», «El Niágara en bicicleta», «La cosquillita» y otras veinte más podrían pelear un puesto sin problema. Y esa es justo la grandeza de Juan Luis Guerra: que hacer una lista de sus diez mejores canciones sea una misión casi imposible. Sea cual sea tu favorita, todos terminamos en el mismo lugar: cantándola.