Taylor Swift no publicó ni un comunicado: apagó sus canciones en las cuentas de Trump

Al menos diez temas suyos dejaron de sonar en publicaciones de la Casa Blanca y de Team Trump en TikTok. No hubo demanda ni declaración. Desde mayo de 2025 ella es dueña de sus másteres y de su publishing, y con eso le basta.

0
1
Taylor Swift | Foto: CarlaVanWagoner / Shutterstock.com
Taylor Swift | Foto: CarlaVanWagoner / Shutterstock.com

El 3 de agosto, la cuenta de Team Trump en TikTok publicó un video de Donald y Melania Trump viendo fuegos artificiales. De fondo sonaba «august», del disco Folklore. Encima, un texto decía que ese era el ánimo porque estamos en agosto y Trump es tu presidente.

El pie remataba la idea: seguro que a Taylor Swift le va a encantar que usemos su canción. Llevaba las etiquetas de su nombre y de MAGA.

El viernes 7, usuarios en Estados Unidos notaron que la canción ya no estaba. En su lugar apareció el aviso que TikTok muestra en estos casos, según reportó Billboard: este sonido no está disponible.

Swift no dijo nada entonces. Sigue sin decir nada.

El inventario

Lo de «august» no fue un caso suelto.

Según los reportes publicados en los últimos días, al menos diez canciones o grabaciones suyas quedaron bloqueadas en videos de cuentas ligadas al gobierno o a la campaña. Aparecen «Red (Taylor’s Version)», «Love Story», «Daylight», «The Fate of Ophelia», «Opalite», «Father Figure», «Cruel Summer» y audio del Eras Tour.

Los antecedentes son de noviembre pasado. La cuenta oficial de la Casa Blanca publicó un video con «The Fate of Ophelia» que superó los cuatro millones de reproducciones, montando imágenes de Trump, JD Vance y el Ejército sobre la letra. Team Trump usó «Father Figure» por esos mismos días.

Los dos quedaron mudos.

La cronología

Septiembre de 2024. Swift respalda públicamente a Kamala Harris. El día 15, Trump escribe en Truth Social, en mayúsculas, que odia a Taylor Swift. La publicación acumuló más de 58 mil me gusta y sigue en línea.

Noviembre de 2025. Las cuentas oficiales usan «The Fate of Ophelia» y «Father Figure». Los fans piden en comentarios que ella demande. No demanda.

3 de agosto de 2026. El video de «august», con la burla en el pie.

6 de agosto. Team Trump publica un montaje con una portada falsa titulada «Red (Donald Trump’s Version)» y una lista de canciones inventadas.

7 de agosto. El audio desaparece.

10 de agosto. CNN reporta el patrón completo y confirma que la música se retiró también de publicaciones de la Casa Blanca.

Cómo funciona esto

TikTok no es dueño de las canciones que ofrece. Las licencia de quienes tienen los derechos, y esos titulares pueden retirarlas o restringir dónde se usan.

Para las cuentas políticas hay una capa más. Según reportó NPR, TikTok aplica restricciones adicionales a gobiernos, políticos y partidos, que en muchos casos deben conseguir permiso directo del titular de los derechos para usar una canción comercial.

Un detalle que se está perdiendo en la conversación: la música de Swift sigue disponible con normalidad para el resto de los usuarios de la plataforma. El bloqueo alcanza a esas cuentas, no al catálogo.

Quién es la dueña, y desde cuándo

Esta es la parte que explica por qué pudo hacerlo sin consultarle a nadie.

En 2019, Scooter Braun compró sus primeros seis discos. En 2020 los revendió a Shamrock Capital. Durante esos años, Swift regrabó parte de su catálogo para tener versiones bajo su control, las que llevan la etiqueta Taylor’s Version.

El 30 de mayo de 2025 compró de vuelta el catálogo completo. La operación incluyó los másteres, los videos musicales, las películas de conciertos, el arte de los discos y las canciones inéditas. Billboard reportó una cifra cercana a los 360 millones de dólares. El precio final nunca se confirmó.

Ese mismo día publicó una carta en su página web contando que había pasado veinte años viendo cómo le colgaban la zanahoria y se la quitaban, y que por fin podía decir que toda la música que había hecho le pertenecía.

Hoy controla los másteres y el publishing. No hay sello a quien pedirle permiso, ni junta directiva que evalúe el costo político de incomodar a la Casa Blanca.

Lo que no está confirmado

Aquí hay que ser honesto sobre los límites de lo que se sabe.

Nadie ha explicado públicamente quién ejecutó el retiro ni por qué mecanismo. No se ha confirmado si la orden salió de su equipo, de su editora, o si TikTok actuó tras un aviso de derechos. La representación de Swift no ha emitido comentarios y la plataforma tampoco.

Tampoco hay una declaración que confirme que se trata de una decisión política y no de una gestión rutinaria de licencias. Lo único documentado es el resultado: las canciones estaban, después no.

Esa ambigüedad, probablemente, es parte del punto.

Los otros

Este año varios artistas pasaron por lo mismo y lo resolvieron por escrito.

Katy Perry dijo públicamente que estaba profundamente consternada cuando «Firework» apareció en un video de ocho segundos con imágenes de operativos militares, y calificó ese uso como una violación de todo lo que representa su canción. La retiraron.

Noah Kahan escribió en los comentarios de un post de Instagram que jamás aprobaría el uso de su música en apoyo a esa administración, después de que sonara «American Cars» sobre imágenes del presidente en una planta de General Motors. También la retiraron.

Y Bad Bunny quitó el audio de «EoO» de una publicación de la Casa Blanca en las últimas semanas. Sin comunicado, igual que ella.

Dos de los artistas con más peso comercial del planeta, uno en inglés y otro en español, usando la misma herramienta y ninguna palabra.

El fondo

Cuando Swift recuperó su catálogo en mayo del año pasado, aquello se leyó como una victoria simbólica. Justicia poética entre una artista y una industria que se había quedado con su obra.

Catorce meses después se ve distinto.

Ser dueña de tu música no es solo cobrar por ella. Es decidir dónde suena. Y esa segunda parte, hasta este fin de semana, casi nadie la había visto funcionar.