Durante semanas, la gran pregunta no fue solo dónde se casarían Taylor Swift y Travis Kelce, sino quién lograría una invitación. Con cerca de mil personas dentro del Madison Square Garden el viernes, la respuesta terminó siendo un catálogo de estrellas de la música, el cine, el deporte y la moda. Aquí está el quién es quién de la boda del año.
La música se apoderó de la fiesta
Como era de esperarse con una novia como Swift, el mundo de la música fue el más representado. Entró Ed Sheeran junto a su esposa Cherry Seaborn, y también Jay-Z, una de las figuras más pesadas de la noche. Las hermanas de la banda HAIM, amigas cercanas de la novia, dijeron presente, igual que Ellie Goulding, Benson Boone, Camila Cabello, MGK y el productor Jack Antonoff, mano derecha de Swift en el estudio. Selena Gomez, gran amiga de la cantante, ya se había dejado ver la noche anterior, en la cena de ensayo.
El country, un género con el que Swift empezó su carrera, tuvo su propia delegación: Miranda Lambert, Kelsea Ballerini, Maren Morris, las integrantes de The Chicks y la pareja de Brad Paisley y Kimberly Williams-Paisley.
Hollywood dijo presente
La lista de actores no se quedó atrás. Llegaron Bradley Cooper, que apareció junto a la modelo Gigi Hadid, además de Dakota Johnson, Hugh Grant con su esposa, Ethan Hawke, Zoë Kravitz, Jason Sudeikis, Jessica Alba, Chris Rock, Eric Stonestreet y la actriz Mariska Hargitay con su esposo. La escritora y directora Lena Dunham también se sumó a los festejos. Y la gran sorpresa entre las bambalinas fue el comediante Adam Sandler, quien, según los reportes, ofició la ceremonia y le puso el toque de humor a la noche.
Del campo de juego a la alfombra
Como el novio es una estrella del fútbol americano, el deporte tenía que estar. Y estuvo en grande. Se dejaron ver leyendas como Tom Brady, el mariscal de campo Matthew Stafford con su esposa, y compañeros y colegas de Kelce como Kareem Hunt, Baker Mayfield y Cooper Kupp. Del golf llegó Justin Thomas. El mensaje fue claro: el mundo del deporte se movió para acompañar a uno de los suyos en su día más importante.
Moda, televisión y caras conocidas
El terreno de la moda sumó a la modelo Karlie Kloss, que llegó con su esposo, y al diseñador Tommy Hilfiger. Desde la televisión aparecieron rostros muy familiares para el público estadounidense, como el presentador Jimmy Fallon y los conductores George Stephanopoulos y Michael Strahan. Uno de los invitados, al salir, describió la ceremonia como emotiva y contó que Sandler estuvo tan gracioso como conmovedor.
El que más faltó
En una lista tan larga, a veces pesa más una ausencia que una presencia. Los ojos se fueron hacia Blake Lively y Ryan Reynolds, viejos amigos de la pareja, que no aparecieron. Ese mismo día fueron fotografiados lejos de Nueva York, en Lake Placid.
La ausencia reavivó los rumores de que la amistad entre Swift y Lively se enfrió en los últimos meses, luego de que la cantante quedara salpicada en el pleito legal de la actriz con un excompañero de reparto. Ninguna de las dos partes ha hablado del tema, así que, por ahora, todo queda en especulación.
Más allá de los invitados
Dentro del recinto, los papeles más importantes quedaron en familia. El hermano de la novia, Austin Swift, fue su «hombre de honor», y el hermano del novio, Jason Kelce, hizo de padrino. También estuvieron la mamá de Travis, Donna Kelce, y la mejor amiga de Taylor, Abigail Anderson.
Hubo un gesto que fue más allá del brillo de la fiesta: la pareja donó 26 millones de dólares a una veintena de organizaciones benéficas del país. La boda tuvo código de etiqueta rigurosa, con vestidos largos y esmoquin, y terminó de sellarse cuando las pantallas exteriores del Madison Square Garden anunciaron el «recién casados». Minutos después, y sin que el pronóstico lo anticipara, cayó un aguacero sobre Nueva York. El cielo, al parecer, también quiso dar la nota.






















