¿Por qué Dolly Parton le dijo que no a Elvis Presley? La decisión que hizo posible el «I Will Always Love You» de El Guardaespaldas

La canción no era de amor, era una carta de renuncia. Y estuvo a punto de cantarla otro. La historia completa de la canción que Dolly Parton escribió en 1973 y que la convirtió en millonaria veinte años después.

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Dolly Parton | Foto: Shutterstock
Dolly Parton | Foto: Shutterstock

Dolly Parton murió este martes 25 de agosto en su casa de Nashville, a los 80 años. El anuncio lo hizo su sobrino en un video publicado en la cuenta de Instagram de la artista, en un mensaje que ella misma le había pedido grabar años antes. Deja más de tres mil canciones escritas, 49 álbumes y 11 premios Grammy.

De todas esas canciones, hay una que la mayoría de la gente conoce sin saber que es suya. Y la conocen cantada por otra persona.

Una carta de renuncia con guitarra

En 1967, Porter Wagoner le dio a Dolly Parton su gran oportunidad. La sumó a su programa de variedades, que se transmitía en cadena nacional, le consiguió contrato discográfico, produjo sus discos y grabó duetos con ella. Estuvieron juntos siete años.

A comienzos de los setenta, ella quiso irse por su cuenta. Él no quería dejarla ir, y las conversaciones se repetían sin llegar a ningún lado. Así que Parton se fue a su casa y en lugar de discutir otra vez, escribió una canción.

Eso es «I Will Always Love You». Un agradecimiento y una despedida a su mentor. La idea que la sostiene, según se la explicó ella misma a CMT, es sencilla: que se vaya no significa que vaya a dejar de quererlo.

Al día siguiente se la cantó en privado. Wagoner lloró y le dijo que era la canción más bonita que había escuchado nunca.

Un detalle que se cuenta poco: la escribió el mismo día que «Jolene». Dos de las canciones más importantes del cancionero estadounidense del siglo XX salieron de la misma jornada de trabajo.

La grabó y la publicó en 1974. Llegó al número uno de la lista country de Billboard. En 1982 la volvió a grabar para la banda sonora de The Best Little Whorehouse in Texas y volvió a llegar al número uno.

La llamada del Coronel

Cuando la versión de 1974 encabezó las listas, llegó el mensaje que cualquier compositor de Nashville habría querido recibir: Elvis Presley quería grabarla.

Parton lo contó en una entrevista con CMT en 2006. Se emocionó, se lo dijo a todo el mundo, dio por hecho que estaba cerrado. La invitaron a la sesión de grabación.

La noche anterior llamó el Coronel Tom Parker, mánager de Presley. Le explicó que Elvis no grababa nada sin quedarse con la mitad de los derechos de edición. Era una práctica común en la época y funcionaba como peaje: quien quisiera que el Rey cantara su canción, cedía la mitad de lo que esa canción generara para siempre.

Ella dijo que no.

Le dijo a W que sentía mucho no poder darle la edición, y a CMT que lloró toda la noche. Mucha gente a su alrededor le dijo que estaba loca. Renunció a que Elvis Presley grabara una canción suya para conservar un papel.

Hay una anécdota que ella misma contaba: Priscilla Presley le dijo años después que Elvis le cantó esa canción a ella cuando salían del juzgado, el día de su divorcio.

Cómo llegó a El Guardaespaldas

En 1992, la película El Guardaespaldas tenía un problema con su canción principal. El plan era usar una versión de «What Becomes of the Brokenhearted», pero ese tema ya se había usado en Tomates verdes fritos, estrenada el año anterior.

Kevin Costner, que además de protagonizar produjo la película, propuso la canción de Parton. El jefe de Arista, Clive Davis, no estaba convencido. Costner insistió hasta que se hizo.

Parton ha contado que Costner y su secretaria eran quienes conocían y querían la canción, que estaban en pánico a última hora y que le pidieron el tema. Ella lo mandó.

David Foster se encargó de la producción y el arreglo, y de convertir una balada country en lo que terminó siendo. El sencillo salió en noviembre de 1992.

Estuvo catorce semanas consecutivas en el número uno de la lista Hot 100 de Billboard, un récord en ese momento. Ganó dos premios Grammy. Superó los veinte millones de copias vendidas y sigue siendo el sencillo más vendido de la historia por una artista mujer. La banda sonora de la película lleva vendidos 45 millones de ejemplares en el mundo.

Lo que valía aquel papel

Parton contó que escuchó por primera vez la versión de Whitney Houston por la radio, manejando.

Como nunca cedió la edición, todo el dinero de autor y de editorial de esa explosión le correspondía a ella. Solo en los primeros años noventa recibió alrededor de diez millones de dólares por la versión de Houston. Ella lo resumía con una broma: ganó lo suficiente para comprar Graceland.

Es la ironía que ordena toda la historia. La casa de Elvis, pagada con la canción que Elvis no pudo grabar porque su mánager pidió demasiado.

Wagoner murió en 2007. Presley en 1977. Houston en 2012. La canción los sobrevivió a todos, y hoy sobrevive también a quien la escribió una tarde de 1973 para decirle a su jefe que se iba.