Bevin Bru ya le dio a Jaina Lee Ortiz el pasaporte de Miami: cinco minutos con las mujeres de «R.J. Decker»

Una cubanoamericana de Miami y una puertorriqueña del Bronx, cinco minutos de reloj y una ronda rápida sobre quién le contesta a R.J. Decker a las tres de la mañana y quién no sabe qué es un Pub Sub.

0
2
Bevin Bru y Jaina Lee Ortiz | Foto: Prensa
Bevin Bru y Jaina Lee Ortiz | Foto: Prensa

Los junkets de televisión en Estados Unidos funcionan con cronómetro. Te sientan frente a dos actrices, alguien dice «estamos grabando» y tienes cinco minutos. Con Bevin Bru y Jaina Lee Ortiz, las dos latinas de «R.J. Decker», decidí no gastarlos en preguntas de sinopsis. Lo que quería saber era otra cosa: cómo se llevan estas dos mujeres que fuera de la serie se ríen como si llevaran años en la misma cuadra.

Un poco de contexto, para quien llega tarde. «R.J. Decker» es la serie de ABC con Scott Speedman como un fotógrafo de periódico que sale de la cárcel y se reinventa como investigador privado en el sur de la Florida, adaptada de la novela «Double Whammy» de Carl Hiaasen.

La primera temporada, en marzo, fue el drama más visto en el horario de las diez de la noche de la cadena en más de cinco años. Terminó con el asesinato de Victor Ochoa, el senador corrupto que interpretaba David Zayas, y la segunda, que arrancó el 15 de septiembre después de «Dancing with the Stars» y se ve al día siguiente en Hulu, empieza dos meses después de ese crimen.

Jaina Lee Ortiz es Emi, la hija del senador, la mujer que mintió en un juicio para mandar a Decker a la cárcel y que ahora tiene con él algo que no se sabe si es amor o sospecha. Bevin Bru es Mel Abreu, detective de la policía de Fort Lauderdale, casada con la exesposa de Decker.

Empecé con la pregunta obvia para una detective y una hija de político: quién detecta una mentira más rápido y quién miente mejor. No alcanzaron a responder por separado. Se miraron, se rieron y Bru dijo que Jaina había dicho exactamente lo que ella iba a decir, ‘un millón por ciento’. Anoté la respuesta como empate.

Seguí con Decker, que en la serie lleva el caos a todas partes. Si las llama a las tres de la mañana, ¿quién contesta y quién sigue durmiendo? La primera respuesta llegó antes de que terminara la pregunta: ‘Absolutamente no me lo duermo.’ Bru pensó en la placa de su personaje antes de contestar. ‘Si me estás llamando, puede ser una pista. Voy a contestar el teléfono. Pero dependiendo de lo que RJ me diga, puede que le cuelgue y me vuelva a dormir.’ Ahí está Mel Abreu completa: profesional hasta a las tres de la mañana, y sin ninguna paciencia con él.

Bru nació y creció en Miami, de familia cubana. Ortiz es del Bronx, puertorriqueña, y muchos la conocen de siete temporadas como la capitana Andy Herrera en «Station 19». Les dije que yo soy venezolano pero que a estas alturas ya me siento de Miami. Bru me recibió sin hacer preguntas: ‘Dale, bienvenido. Te damos la bienvenida.’ Entonces le pregunté a Ortiz si grabar una serie en el sur de la Florida ya le daba las credenciales de Miami. Contestó en dos idiomas, que es como se habla aquí: ‘Pero seguro que sí. Yo soy de Nueva York, pero siento que el espíritu…’ No terminó porque Bru la terminó por ella. ‘El espíritu es de Miami. Tiene el pelo, es una bailarina increíble. Solo con eso ya tiene el pasaporte. Boom, ya eres de las nuestras.’

Como el tiempo se acababa, cerré con una ronda rápida de cultura local.

Cafecito o cóctel. Bru: ‘Los dos. Espresso martini. Vamos.’

Sándwich cubano o Pub Sub, el sándwich del supermercado Publix que en el sur de la Florida tiene fanáticos. Bru no dudó: ‘Sándwich cubano.’ Ortiz frenó todo: ‘¿Qué es un Pub Sub? ¿Qué es eso?’ Le expliqué que un supermercado de aquí tiene de los mejores sándwiches de la ciudad. Lo pensó un segundo. ‘Voy con el sándwich.’ Le queda pendiente el Pub Sub para la temporada tres.

Tráfico de Miami o humedad de Miami, cuál es peor. Bru, sin pensarlo: humedad.

Día de playa o día de compras. Playa, dicho cuatro veces entre las dos.

Croquetas o pastelitos. Ortiz, sin dejar terminar la pregunta: ‘Pastelitos. Pastelitos.’

Y se acabó el tiempo. Cinco minutos no dan para hablar del duelo de Emi ni de lo que Mel va a tener que decidir cuando el caso Ochoa le llegue al escritorio, y eso está bien, porque para eso está la temporada. Lo que sí dan es para ver algo que en cámara no se puede fingir: dos actrices latinas de dos ciudades distintas que después de meses de rodaje en la Florida se terminan las frases una a la otra. La serie habla de la familia que uno se arma. Ellas ya la armaron.

«R.J. Decker» se emite los martes a las 10 de la noche por ABC y se ve al día siguiente en Hulu y Disney+. La segunda temporada tiene siete episodios.