Hay artistas que pasan años buscando una voz. Y hay otros que, cuando finalmente se permiten hablar sin filtros, descubren que no tenían una sola, sino varias. Giulia Be pertenece a ese segundo grupo. La cantautora y actriz brasileña atraviesa el momento más claro y valiente de su carrera con GIULIA BE, un proyecto trilingüe que no intenta explicar quién es, sino mostrarlo sin pedir permiso.
Con apenas 26 años, Giulia —nacida en Río de Janeiro— ya no necesita presentación dentro del pop brasileño. Desde su debut en 2018 con Too Bad, pasando por el impacto masivo de Menina Solta y (não) era amor, hasta su nominación al Latin GRAMMY como Mejor Artista Nuevo en 2021, su carrera ha ido creciendo con constancia. Pero este nuevo proyecto marca otra cosa: un punto de quiebre creativo.
“Por primera vez siento que puedo ser realmente yo en todos los idiomas que hablo”, me dice Giulia durante nuestra conversación. No lo dice como consigna, lo dice como alivio.

Un álbum que funciona como mapa emocional
Llamar al proyecto GIULIA BE no es una jugada de marketing. Es una declaración. Ella misma lo define como un manifiesto personal, una forma de no tener que elegir entre versiones de sí misma. Portugués, español e inglés no funcionan aquí como mercados distintos, sino como territorios emocionales.
“El portugués me conecta con mis raíces, con crecer y no querer crecer. El español es más intenso, más dramático, dice las cosas de frente. Y el inglés es más introspectivo, más poético”, explica. No se trata solo de idioma, sino de perspectiva.
El disco reúne 21 canciones seleccionadas de más de cien composiciones escritas a lo largo de nueve años. Cada tema revela una Giulia distinta, sin jerarquías ni máscaras. “Es la primera vez que no tengo que elegir una sola Giulia para mostrar”, confiesa. “Cada semana puedo ser una diferente, y eso es muy liberador”.
Canciones que conversan entre sí
Los sencillos que han ido saliendo —delícia proibida, viciada, bye bye bahia, fool for love— funcionan como fragmentos de una misma conversación interna. Hay deseo, desconexión, rendición emocional y contradicción. Nada está suavizado.
Cuando le propongo imaginar esas canciones sentadas en una misma mesa, Giulia no duda: “Bye bye bahia y fool for love serían las que se paran a bailar hasta el suelo. Las otras se quedarían al lado, más misteriosas”. La respuesta, entre risas, dice más de lo que parece: su música ya no busca complacer, busca convivir con sus propios contrastes.

“Tonta”: bailar como acto de sanación
El 11 de diciembre marca otro hito con el lanzamiento de tonta, su primer sencillo completamente en español dentro de este proyecto. Escrita durante la pandemia, la canción parte de una imagen simple y honesta: el mundo en llamas y ella, en la cama, esperando un mensaje que no llega.
Más allá de la letra, tonta representa algo nuevo para Giulia: volver al cuerpo. “Bailar fue un gran desafío para mí”, admite. “Durante muchos años me alejé de eso porque no me sentía segura. Este video fue una cura”.
La canción mezcla una vibra dancehall latina con grooves profundos de bajo. Es ligera sin ser superficial. Bailable sin esconder melancolía. “Es una canción chachi”, dice ella, con naturalidad. Y lo es, precisamente porque no intenta ser nada más que lo que siente.
El cine como otra forma de contar
La música no es el único espacio donde Giulia explora historias. Su salto al cine llegó casi por accidente, pero cambió su forma de verse como artista. Depois do Universo (2022), disponible en Netflix, la presentó como actriz ante una audiencia global. Desde entonces, el cine se volvió una extensión natural de su narrativa.
“Yo no sería cantante si no escribiera”, afirma. “Antes que todo, soy una contadora de historias”. Actuar le enseñó a prestar su cuerpo para vivir otras vidas, a dejar de lado inseguridades personales para habitar personajes fuertes. Esa experiencia, dice, la transformó.
Actualmente, Giulia terminó el rodaje de As Dez Vantagens de Morrer Depois de Você, que se estrenará en 2026, y también escribió canciones originales para sus películas. Para ella, música y cine no compiten: caminan juntas.
Crear para sanar, no para complacer
Hay una idea que se repite a lo largo de la conversación: crear como forma de terapia. “El piano es mi terapeuta”, confiesa. “Cuando pongo algo en una canción, ya me duele menos”. Escribir, cantar y ahora actuar funcionan como un proceso de alivio emocional compartido.
Giulia entiende el arte como una práctica antigua y necesaria. Contar historias no para tener respuestas, sino para dejar de cargar solo con las preguntas. “Cuando ya no es solo tuyo, la carga se vuelve más liviana”, dice.
Una etapa sin concesiones
GIULIA BE no busca gustar a todos, y ahí radica su fuerza. Es un proyecto ambicioso, sí, pero sobre todo honesto. No hay personajes prefabricados ni decisiones tomadas por algoritmo. Hay una artista que decidió mostrarse completa, incluso cuando eso implica contradicción.
Y quizás por eso, Giulia Be suena hoy más clara que nunca. No porque haya encontrado una sola voz, sino porque por fin se permitió cantar con todas.

![Gilberto Santa Rosa y el arte de cantar de cerca: “Íntimo” es conversación, memoria y legado [ENTREVISTA] Gilberto Santa Rosa en "ÍNTIMO"| foto: Simón Martínez](https://www.popticular.com/wp-content/uploads/2026/02/0f935d72-f316-519d-5a02-5a286d765462-218x150.jpg)
![El silencio, la oscuridad y el cierre definitivo: así se despide The Strangers: Chapter 3 [ENTREVISTA] The Strangers: Chapter 3 | Foto cortesía](https://www.popticular.com/wp-content/uploads/2026/02/fiL5UV3BLgj9wBrhEsB4KS-218x150.jpg)
![Juanpa Zurita al límite: miedo, proceso y aprendizaje en On The Edge With Juanpa [ENTREVISTA] Juanpa Zurita presenta On The Edge With Juanpa | Foto cortesía Red Bull Media House](https://www.popticular.com/wp-content/uploads/2026/01/SI202601120092-218x150.jpg)

















