#FreeBritney al parecer es una realidad.

La cantante Britney Spears no ha parado de generar polémica luego que, a comienzos de año, cancelara su nueva residencia de conciertos en Las Vegas por una supuesta enfermedad de su padre Jamie Spears, quien también actúa como su conservador y albacea de bienes.

Pero al parecer, las cosas han cambiado. Ahora Spears aseguró frente a un juez, en una sesión para tratar su estado emocional y posible “liberación” del control de su padre, que él mismo fue quien la forzó a ingresar a un centro de rehabilitación mental y tomar drogas involuntariamente.

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Los alegatos de Britney contradicen la ley, pues Jamie Spears, como padre y conservador de su hija, no tiene el poder de ingresarla en un centro, ó darle drogas en contra de su voluntad y cualquier establecimiento de reposo mental que acepte a un paciente involuntariamente estaría rompiendo la ley. 

El caso es que Spears, de 37 años, se presentó en corte junto a su madre y solicitó su libertad, pero no la obtuvo. Sigue bajo un régimen de conservación que lleva más de once años.

El juez ordenó a un experto evaluar a Britney Spears, y hasta que eso no pase, su padre continua como protector y la guerra familiar pica y se extiende.